Hoy es el 14º Día del Ayuno de Daniel por el Derramamiento del Espíritu Santo 10/04/11. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros Juan 17:11
Comprensión: La unidad de los nacidos y sellados por Dios es lo que ha hecho la diferencia en el mundo. Son la sal de la Tierra, la luz del Mundo. La división o el partidarismo dentro de las denominaciones evangélicas apunta al egoísmo y son siervos de sí mismos.
¿Cómo puede el Espíritu Santo inspirar a personas en medio a la desunión, desorden y confusión? Él no es un Dios de confusión. En la oración, el Hijo suplica al Padre para proteger a Sus discípulos de la falta de unidad. Solamente el Espíritu de Dios es capaz de mantener a la Iglesia unida alrededor de una sola fe, Un solo Espíritu, un solo pensamiento y un solo objetivo.
El Reino de Dios está hecho de disciplina. Si no hay disciplina en los miembros del cuerpo, entonces los espíritus inmundos y engañadores dominan. Pues, así como el Dios Padre, el Dios Hijo y el Dios Espíritu Santo son Uno, también tienen que serlo los cristianos. Si no lo son, entonces no pertenecen al Señor Jesucristo.